Perla, la madre de Chancho

Diego Latorre, 2007. Óleo sobre tela. 40×33.           Regalado

Retícula Atrapada

Diego Latorre, 2005. Técnica mista sobre bastidor. 46×46.

Ceras y Emi

Diego Latorre, 2005. Encáustica, látex, pigmentos y collage sobre madera. 73×105.

  Querida Musa, sigue pasando la vida y las golondrinas de Almoster sobrevuelan las calles haciendo piruetas, alegrando al pueblo con sus cantos. Mientras, mis canas y mis arrugas van haciendo paso, abriendo camino, pero me trae sin cuidado. He nacido para crecer, vivir y morir, para todo hay que estar preparado. Aunque aún soy joven y me quedan muchas obras por firmar, lo digo por si acaso.

  En mi mente aún perdura el recuerdo de nuestro primer beso, versos cantados de Neruda y un montón de dudas apiladas frente al fuego.

  Y en la hoguera de mi sueño arden cruces de madera, montones de viejas sotanas, desgastadas por el uso, roídas por ratoncillos escépticos, todas las banderas y un pedacito de mi pellejo, mientras el humo invade todas las calles de nuestro pueblo.

  Pongo a calentar las ceras, recorto la fotografía que te hice, la injerto en el bastidor, vuelco la parafina y surge de la nada una nueva obra, una nueva pregunta sin resolver. Un millón de colores que te ofrezco por la tarde, por la noche y al amanecer.

P.D: Luego dirás que no te quiero.

Diego Latorre,  Agosto  2005.

Naranja Embrutecido

 

Diego Latorre, 2005. Látex, pigmentos yblanco de España sobre tela. 85×62.

  Querido Doctor, hoy no quiero ver cuerpos, ni formas, tan solo quiero vomitar color, para dejar rasgos en el lienzo que justifiquen mi existencia, porque de momento sigo vivo y estoy atado dulce y amargamente a mi pintura.

  Un color naranja embrutecido tapa por completo al blanco de la tela. Con los dedos recorro de arriba a abajo la superficie haciendo surcos, buscando respuestas. Mis manos están manchadas de látex y pigmentos, mientras mi mente sueña.

  Esta noche quiero pintar tan sólo para mi, trato de formar un vínculo con el color y la textura que acaba de componerse en el lienzo. Me gusta manchar mis manos de pintura y por momentos me libero de mi, pintando.

  Mientras tanto la tierra sigue su recorrido alrededor del sol, por el Universo. Las estrellas miman y consuelan con caricias a todos los gatos heridos de mi pueblo. Y la Luna mece en sus brazos, la sonrisa de una Musa, su pelo, su amor…

  Mientras ella duerme, creo, desde un planeta lejano e imaginario, esta obra. Que en el fondo tan sólo es una nana para hacerme coger el sueño, para poder dar gracias desde mi cama, a un nuevo día que me verá crecer mañana, al menos eso espero.

P.D: A pesar de todas las injusticias de este mundo, amo con fuerza a la vida, con todo lo que lleva adentro, saludos.

Diego Latorre,    Febrero 2005.

Camino a la Revolución

 

Camino a la Revolución blog

Diego Latorre, 2005. Blanco de España, látex  y pigmentos sobre tela. 130×162. Vendido

 

   Estoy tristemente feliz, la vida me da una de cal y otra de arena.  Triste por el mundo, por su enfermedad. Feliz porque estoy en el camino adecuado, tan sólo he de continuar andando, paso a paso, sin correr, disfrutando…

   Presiento que la revolución está dentro de mí y veo un mundo cercano lleno de pequeñas revoluciones en pequeños corazones llenos de lo más preciado, el Amor.

   Aunque a veces me paso de optimista, sueño con ese mundo.

  Esta noche mis colores son personas que van camino a la revolución, sin salir de sus casas ni de sus tierras. Buscándola  dentro de sus vidas, luchando con bombas de respeto, balas de tolerancia y compresión que tanta falta nos hace, más que el televisor.

Diego Latorre        Junio del 2005