El Jardin de los Dioses

 

Diego Latorre, 2010. Barniz, látex, caobina y pigmentos sobre D.M. 41×82.

                                                            Detalles

 Abrid las puertas, voy cargado de esperanzas, ilusiones y comida. Dejad entrar a mi barca, que tiene un agujero y poco a poco se está inundando. No dejéis que se mojen los sueños que llevo siempre a dentro. Haced caso a mis súplicas, olvidar mis lamentos. Tengo fuerza de animales hambrientos, sedientos del agua que sale por el chorro del agujero.

  Soy el padre de todos los Dioses, libre como el viento y vuelo alto. Escapo de mis cadenas, de mi ropa, de mi cuerpo. Deshago todos los conjuros, libro de su rutina a los que ven y a los ciegos. Provoco tormentas que hacen temblar a los Dioses necios. Busco el equilibrio entre el dolor y el placer. Superviso el trabajo mal acabado de los mortales. Doy tiempo, soy paciente y permisivo.

  En el Jardín de los Dioses no se vive nada mal, tenemos de todo un poco y podemos gobernar con todas las comodidades. La Diosa del vino nos da alegrías, fiestas, jolgorio. Kokopelli dios de la fertilidad nos da semillas que se convierten en frutos. Chaak, Dios del agua riega las macetas de los sueños de nuestro jardín. Heimdall, Dios de la Luz, ilumina nuestras vidas eternas y Hodur, Dios de la oscuridad y las tinieblas, es el que nos toca las narices todo el rato con sus sueños rotos y su negatividad, es un “amarga fiestas”.

  ¡¡¡Abrid las puertas de una santa vez!!! que traigo cosas que gustan a todos. Frutos de caramelo prohibidos del Edén, clavos de Cristo de chocolate, pastelitos de piel de ángel para chuparse los dedos y una pintura inacabada de un aprendiz de pintor con vistas a nuestro Jardín. Abrid las malditas puertas, creo que estoy ya perdiendo la fe en mí!!

  Termino la obra. Se abren las puertas y entra su barca, se aleja y se pierde entre la niebla, camino al Jardín. Remando, cantando una canción de Los Rodríguez, sin mirar atrás.

  Y  ahora voy y me lo creo. No me hagáis mucho caso algunas veces cuento cuentos, algunas veces miento cuando sueño. Y hablando de sueño, termino esta carta y me voy a la cama.

Bona nit!!

Diego Latorre,       Enero  2010

Sueño Inmediato

 

Diego Latorre, 2010. Barniz, látex y pigmentos sobre tela. 20×20.