Saludos desde África

Diego Latorre, Septiembre 2012. Yeso, polvo de mármol, látex, ramas y pigmentos. 100×100. De la Serie: A Flor de piel.

  Querido Doctor, ésta noche quise adentrarme en la piel de las tierras africanas, descubrir sus cálidas luces de atardeceres cargados de magia buena. Deseaba impregnarme del polvo de la sabana, descubrir sus animales salvajes, como la jirafa, la hiena o el león. Me gustó apreciar los olores entre humedad de sus grandes lagos, de sus selvas y caminé, sin brújula, por paisajes inhóspitos, desérticos, subí al Kilimanjaro, amé más de cerca al Zaire, al Congo, a  Kenya…

  Con sangre africana, bombeada por un corazón al ritmo del tam tam, me decidí a montar un bastidor en un santiamén. Coloqué la lona, la tensé y marché a través del arte, al continente africano, para mí, el más desconocido. Sin billetes de avión, sin medios físicos de transporte y sin la cartera, me lancé al vacío que produce el inicio de una nueva obra. Sin miedo a saltar sin red, llegaron las primeras manchas, estas me sugirieron otras y éstas otras las siguientes, así hasta llegar al final. El cuadro, como siempre se creó solo, como por arte de magia, yo tan solo trabajé un tiempo en él, es lo único que se hacer.

  Bueno, pronto tendré que irme a dormir, quiero que sepa que no me olvido del Litio, de la Lamotrigina, de la Olanzapina…, sin ellos no podría dormir, vivir, son el pan de cada día. Por lo demás, como puede ver, voy haciendo y sueño en crecer, como artista, como persona. Por cierto, visitar África en viaje  de placer debe ser algo emocionante y maravilloso. Aunque vivir allí, en las mismas condiciones que la mayoría de sus nativos, es algo macabro, humillante y terrorífico, si no, que  se lo pregunten a ellos. Lo más absurdo es que todos tenemos sangre africana, desde Merkel, a Hollande, pasando por el más obvio, el gran Obama. Tienen dinero y poder más que de sobra para acabar con la crisis mundial, el hambre, la miseria africana y el mal estar de todo el planeta.

  Ojalá se llenen los cántaros de agua, por siempre, para los labios resecos, agrietados, sedientos y que abunde de una puñetera vez en este planeta, el alimento, la comprensión y el respeto.

PD: Gracias por todo lo que hace por mí. Bona nit!

 

Diego Latorre, Septiembre 2012.

Cobijo

Diego Latorre, 2012. Yeso, polvo de mármol, látex, ramas, pigmento y caobina sobre lona. 146×114.

La Vida Sigue

Diego Latorre, 2012. Yeso, polvo de mármol, látex, ramas, caobina y pigmentos sobre lona. 60×60.

  Querido Doctor, ella es lo que más quiero en este planeta, un trocito de cielo, la fuerza que mueve mis estrellas. Invade mi morada de floridas macetas sin pedir nada a cambio y además, conmigo sueña. Abre las ventanas y airea mis malos pensamientos, mis dudas, mis penas. Me he hecho un hombre a su lado, permitiéndome a la vez, el lujo de ser un niño feliz con piruleta. Ella aumenta mi creatividad y me ayuda a ser más exigente en mi trabajo, es la musa que siempre había soñado, es la más buena. Me da cobijo en tiempos de tormenta y seca las gotas de lluvia de mi cabeza. La amo como el primer día que la conocí y aunque no lo pueda prometer, la amaré hasta el final de mis días, hasta el último segundo a su lado de mi existencia.

 PD: Doctor, la vida sigue y se convierte en polvo de mármol, en ramas secas, en caobina, en pigmentos… en una nueva pregunta y en una nueva respuesta.

Diego Latorre, Septiembre 2012.

Saludos desde Marte

Diego Latorre, 2012. Yeso, parafina, látex, caobina y pigmentos sobre lona. 116×116.

  Querido Doctor, hace tiempo que no le escribo y el motivo es porque le entrego todo mi tiempo a investigar sobre la nueva serie de pinturas, A Flor de Piel. Estoy feliz como un niño chico con zapatillas nuevas a pesar de los problemas que me está causando su elaboración, a pesar de la fuerte ola de calor que golpea en el tejado de mi estudio y a pesar del coste económico. Se pasan un poco con los precios del material de bellas artes y eso que trato de fabricármelo todo, ¡el látex está por las nubes!. Esta serie necesita un tiempo de secado muy prolongado y no tengo mucho espacio donde secar mis obras así que todo va lento, pero poco a poco van saliendo los resultados, en el arte y en todo, la paciencia es la que manda y si no que me lo digan a mi, usted sabe porqué lo digo.

  Por lo demás todo sigue igual, el gobierno sigue engañándonos, estrujándonos el poco jugo que nos queda. Todos los derechos que el pueblo había conseguido a base de esfuerzos y años, se los han pasado por la piedra en un pis-plas y además se mofan de nosotros como si no tuviéramos ojos, boca, oídos, ni sentimientos. Si no les fuéramos útiles, estoy seguro que ya nos habrían exterminado, pero necesitan mano de obra barata, por no decir esclavos, sin cultura y que nos pongamos enfermos les trae sin cuidado y yo, iluso de mi, pensaba que el fascismo había terminado.

  Dejo a parte la situación que corre este país, a pesar de todo, maravilloso y me sumerjo de nuevo en mi carta y en la manera de poder terminarla. Poco a poco el sueño va haciendo mella y mi mente y mi cuerpo me piden descanso. Por hoy ya está bien, me voy a dormir, mañana habrá que resolver un nuevo día, una nueva obra, un nuevo caso. Bona nit!

PD: Tengo ilusión por vivir, por crear, por sentir, aunque a veces me persiguen los fantasmas de mi pasado.

Diego Latorre, Agosto 2012

Piel de Serpiente

Diego Latorre, 2012. Yeso, látex, listones, pigmentos y nogalina sobre lona. 116×89.

Éste es el primer resultado de una nueva serie de obras llamada “A Flor de Piel”